Metas, hábitos y un diario de evidencias de lo que sí se cumplió.
Las apps de propósitos fallan siempre igual: piden constancia y solo devuelven rachas y castigos. Abundara le da la vuelta. Su módulo central no es el checklist, es el diario de evidencias: lo que ya te pasó, anotado con su fecha. Porque lo que sostiene un hábito no es la disciplina, es acordarte de que la vez pasada sí funcionó.
Lo que ya llegó, con su fecha, su monto y su foto si quieres. Es el módulo que sostiene todo lo demás: sin pruebas, cualquier propósito se cae solo.
Cada hábito cuelga de una meta. No hay puntos ni castigos: solo el calendario, porque la consistencia importa más que la cantidad.
60 por idioma, 10 por área de vida, escritas a mano y no generadas en masa. Se pueden componer las propias.
Respiración, visualización, método 369, trabajo de espejo y ritual de luna, con reproductor y lectura en voz alta.
Editor para armar el tablero con tus imágenes, y widget para tenerlo en la pantalla de inicio.
Escribes hoy y la app te la devuelve en la fecha que elijas.
La pantalla para el mal día, con recursos de ayuda a la mano.
Borrar una evidencia con foto y monto por accidente es de las cosas que no se deben poder deshacer sin remedio.
Lo que registraste durante el año, junto, para verlo completo.
No hace falta cuenta nueva ni instalar nada: entras con el mismo correo y la misma contraseña de la app.
El correo y la contraseña que ya usas. Si no la recuerdas, el correo para restablecerla sale de ahí mismo.
Mi actividad, mi uso, biblioteca…
La sesión vive solo en esa pestaña y se borra al cerrarla.
Desde la web se consulta; se captura en la app. Dos lugares escribiendo al mismo tiempo es como se pierde información.
Los permisos se aplican del lado del servidor, no de la página.
Tu diario y tus tableros viven en tu teléfono, no en el servidor. Por eso no aparecen aquí: es lo que mantiene privado lo que escribes.
Para quien ya intentó con apps de rachas y las dejó, y busca algo que sostenga sin castigar.